Las principales corporaciones exportadoras de granos definieron desvincularse de la moratoria de la soja. Este revés implica la desprotección de la selva tropical más grande del mundo y la finalización de un pacto que, durante casi dos décadas, prohibió la compra de oleaginosas provenientes de tierras deforestadas en el territorio amazónico. 

En esta línea, grupos ambientalistas se han mostrado preocupados por la incertidumbre que supone la falta de control sobre la frontera agrícola y la pérdida de actores fundamentales para su sostenimiento. Aseguran que la disolución de este compromiso responde a un cambio en las estrategias comerciales.

La industria de la soja abandona acuerdos contra la deforestación en Brasil.
La industria de la soja abandona acuerdos contra la deforestación en Brasil.

El impacto en la lucha del cambio climático

Lo que buscan es una mayor flexibilización en sus exportaciones, que permitan hacer negocios con mercados con regulaciones menos estrictas, quitando así fuerte presión sobre el sector agroindustrial brasileño. Sin embargo, los expertos temen que esta medida pueda incentivar la tala indiscriminada de bosques nativos para la expansión de los cultivos, debilitando losesfuerzos internacionales por mitigar el cambio climático. 

Ante este panorama prevén una escalada de las tensiones entre el gobierno, la industria, la sociedad civil y otros grupos internacionales; es por ello que exigen a las autoridades regulatorias implementar mecanismos alternativos. Temen que, de no hacerlo, la reputación del país se vea comprometida, y en consecuencia, varios acuerdos económicos clave.