Más de un centenar de grandes incendios incontrolados se han declarado en las últimas seis semanas en el círculo polar ártico, en particular en Alaska (Estados Unidos) y Siberia (Rusia), donde las temperaturas han roto récords, un fenómeno que ha multiplicado las emisiones de dióxido de carbono. La razón principal de estos desastres son las altas temperaturas y la aridez que generan.

 

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha asegurado  que sólo en junio se emitieron 50 megatoneladas de dióxido de carbono en la atmósfera, cantidad equivalente a la emisiones de Suecia en un año o a todas las emisiones provocadas por incendios ocurridos en el Círculo Ártico entre 2010 y 2018.

 

Fuente, EFEverde