El gobierno francés comenzó el año poniendo en marcha una serie de inspecciones rigurosas destinadas a erradicar la presencia de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas en cosméticos y textiles. La iniciativa busca retirar del mercado los artículos que contengan los llamados “químicos eternos”; es decir, aquellos que no se degradan naturalmente

Las restricciones para los “químicos eternos”

Su finalidad es la de mejorar la seguridad sanitaria en sectores críticos y de consumo masivo. La medida respondería así a la creciente preocupación por la acumulación de estos compuestos en el organismo humano y en fuentes de agua potable. Explican que la exposición prolongada a ellos está vinculada a diversas patologías crónicas

En esta primera etapa de control, los inspectores estatales deberán centrarse en verificar que las empresas estén adaptando sus fórmulas a las nuevas restricciones. El plan establece un cronograma progresivo que obligará a los fabricantes a buscar alternativas biotecnológicas o compuestos que no representen una amenaza para el equilibrio ecológico. 

Francia ya comenzó con sus planes para eliminar “químicos eternos” de sus productos.
Francia ya comenzó con sus planes para eliminar “químicos eternos” de sus productos.

Representantes de la industria aseguran que se trata de un desafío técnico y económico que podría cambiar la durabilidad de los productos. Por su parte, referentes ambientales sostienen que este movimiento marcará un precedente en la Unión Europea que podría impulsar a otros países a adoptar medidas similares en el corto plazo. 

Una medida de salud pública

En cuanto a los consumidores, esta transición implica una mayor transparencia en el etiquetado y la garantía de que los productos adquiridos no contribuyen a la contaminación. Se espera que estos controles fomenten una mayor inversión en investigación y desarrollo de insumos que sean amigables con el ambiente y la salud pública

En ese sentido, la fiscalización de los químicos eternos no sólo apunta a cumplir con los objetivos de sostenibilidad que Francia se planteó para este año, sino que promete mejorar la industria de cara al futuro.