El Gobierno francés parece dispuesto a demostrar su compromiso ecológico. Si se acaban aprobando en los próximos meses todas las medidas analizadas en Consejo de Ministros, Francia se lanzará, en un futuro próximo, a una economía circular concentrada en reducir sus desechos y la producción excesiva —y por tanto contaminante— y en aprovechar mejor lo ya fabricado. 

 

El “proyecto de ley antidespilfarro y por una economía circular”, que han preparado durante los últimos 18 meses y que el Gobierno pretende aprobar antes de que acabe el año, se trata de una quincena de artículos centrados en un eje principal: consumir menos y mejor, dejar de producir más de lo necesario y reutilizar o reciclar lo máximo posible.

 

Fuente, El País