La Corriente Circumpolar Antártica se encarga de transportar un volumen de agua superior al de la suma de todos los ríos del planeta multiplicado por cien, y es considerada como un factor central que afecta al sistema climático terrestre.

Los cambios ocurridos en el mundo

Según un estudio liderado por el Instituto Alfred Wegener, la transición entre el Eoceno y el Oligoceno, hace unos 34 millones de años, produjo un brusco enfriamiento que dio paso a un régimen climático dominado por el efecto invernadero a uno glacial, que dejó a los polos cubiertos de hielo.

En ese sentido, la investigación -publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences- indica que la mencionada Corriente Circumpolar Antártica (CCA) comenzó a formarse a partir del  ensanchamiento y la profundización de los pasos oceánicos que hoy separan a Australia, la Antártida y Sudamérica.

Encuentran el origen de una corriente que mueve más agua que todos los ríos del mundo.
Encuentran el origen de una corriente que mueve más agua que todos los ríos del mundo.

Estos acontecimientos coinciden con la aparición de la capa de hielo antártica y una concentración atmosférica de dióxido de carbono cercana a 600 ppm, un nivel que no se puede lograr hasta la fecha, aunque algunos escenarios climáticos proyectan para finales del siglo XXI.

El origen de la corriente oceánica

Para llegar a esta hipótesis, Hanna Knahl, modeladora climática del Instituto Alfred Wegener y autora principal del estudio, utilizó simulaciones climáticas para reproducir la configuración continental y oceánica de hace 33,5 millones de años, período en el cual Australia y Sudamérica se encontraban aún próximas a la Antártida. Estas mismas simulaciones incluyeron datos recientes sobre la masa de hielo antártica, publicados en Science en 2024.

A raíz de las simulaciones planteadas, la especialista indicó que: “Sólo cuando Australia se alejó más de la Antártida y los fuertes vientos del oeste soplaron directamente a través del estrecho de Tasmania, la corriente pudo desarrollarse por completo”. Por lo tanto, la intensidad con la que cuenta la corriente en la actualidad se originó a través de la dinámica de los vientos.