El Parlamento balear aprobó la Ley de Residuos y Suelos Contaminados. Por primera vez, la Comunidad se dota de un instrumento legislativo de este tipo. Es, por tanto, una norma pionera y que va en la línea acordada por los 28 Estados miembros en materia de gestión de residuos.
La Ley de Residuos dará a todos los actores implicados dos años para adaptarse. La nueva norma regula toda la problemática de la gestión de residuos señalando desde el principio que «el mejor residuo es el que no se produce».
En este sentido, la reducción de los plásticos es uno de los objetivos principales. Así, a partir de 2021, no se podrán comercializar bolsas de plástico de un solo uso, las botellas de bebidas sólo podrán ser biodegradables; las bandejas para alimentos, los vasos, los cubiertos, las pajitas para bebidas, los hisopos, los palitos para caramelos y los platos de plástico de un solo uso sólo podrán comercializarse si son compostables.
Fuente, Retema.