El multimillonario británico, Joseph Lewis, dueño de una estancia en el sur argentino y propietario del club de fútbol Tottenham Hotspur, se entregó este miércoles a la justicia norteamericana para declarar en la causa que lo investiga por fraude financiero y tráfico de información privilegiada.
Lo acusan de proporcionar información confidencial sobre empresas que cotizan en bolsa. Dado su acceso a las salas de junta de dichas compañías, pudo beneficiar a sus parejas sentimentales, asistentes personales, pilotos privados y amigos.
Por ejemplo, el británico es señalado por decirle a una novia que invirtiera en una empresa de biotecnología en julio de 2019, antes de que se hicieran públicos los resultados de un ensayo clínico.
La acusación de 29 páginas enumera los 19 cargos contra el empresario, incluidos varios por «fraude bursátil». Periódicos internacionales afirman que siendo así, enfrentaría hasta 25 años de prisión por el cargo más grave.
El empresario se declaró «no culpable» en su primera comparecencia ante el tribunal y quedó libre bajo una fianza de 300 millones de dólares, para la que puso como garantías su yate Aviva de 98 metros de largo y su avión privado.
Lewis es uno de los hombres más ricos de Reino Unido, con un patrimonio superior a los 6.000 millones de dólares, según la revista Forbes. En la Argentina, este magnate es acusado de apropiarse de 12.000 hectáreas en la Patagonia, incluyendo una residencia que impide el acceso libre a Lago Escondido, a 50 kilómetros de El Bolsón, en la provincia de Río Negro.