El invierno ártico ha terminado con más noticias que preocupan a los científicos que observan de cerca los efectos del cambio climático.

El hielo marino ha tocado mínimos históricos en febrero. Mientra el Ártico se derrite, el calentamiento global provocó grandes tormentas en Europa y en el noreste de Estados Unidos.

El cambio climatico ha aumentado las temperaturas del Polo Norte hasta 30°, desplazando anormalmente las corrientes frías hacia el sur. Esta es la explicación a la ola de frío que ha sufrido Europa y el noreste de los Estados Unidos. Es un fenómeno muy grave que vaticina un gran cambio en los ciclos térmicos de la tierra.

“Es una locura, una locura”, dijo Mark Serreze, director del Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo en Boulder, Colorado, que ha estado estudiando el Ártico desde 1982. “Estas olas de calor, nunca había visto algo como esto.

La estación meteorológica terrestre más cercana al Polo Norte, en el extremo de Groenlandia, pasó más de 60 horas por encima del punto de congelación en febrero. Antes de este año, los científicos habían visto que la temperatura allí subía por encima del punto de congelación en febrero solo dos veces antes, y luego muy brevemente. Las temperaturas récord del mes pasado fueron más parecidas a las típicas de mayo, dijo Ruth Mottram, científica del clima del Instituto Meteorológico Danés.

De casi tres docenas de diferentes estaciones meteorológicas del Ártico, 15 de ellas estaban al menos a 5,6ºC) por encima de lo normal durante el invierno.

A primeros de febrero el  Artico fue afectado por un evento cálido, causando el deshielo de marino en costa norte de Groenlandia. Frecuencia de este tipo de eventos en invierno se duplicó desde 1980.

Las temperaturas mínimas se han disparado este invierno en el Ártico, por cuarto año consecutivo. Este aumento de las temperaturas, acompañado por aire húmedo, entra en el Ártico a través del océano Atlántico Norte –la zona entre Groenlandia y Europa– y también desde el Pacífico Norte.

Este año además se ha producido la apertura del hielo del mar que cubre el norte de Groenlandia. El fenómeno desata calor del océano a la atmósfera y hace que el hielo del mar sea más vulnerable. “Ahora, este hielo se mueve rápido, empujado por los vientos del sur y también por las temperaturas más cálidas” concluye.

Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, principalmente causadas por la quema de combustibles fósiles y la deforestación, deben alcanzar su punto máximo en breve, y luego disminuir rápidamente para evitar los peores impactos del cambio climático, que incluyen aumento del nivel del mar, más sequías.

Fuente:concienciaeco