La estatal brasileña Petrobras notificó pérdidas en una de las perforaciones próximas a la selva, en territorio marítimo, lo que obligó a los operarios a detener los trabajos. La situación avivó las críticas de los grupos ambientalistas que, desde el año pasado, cuestionan los acuerdos entre la petrolera y el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Cabe destacar que durante su campaña electoral, el mandatario se manifestaba en contra de las industrias extractivistas y a favor de cuidar el planeta

El río Amazonas en riesgo

La licencia se obtuvo tras cinco años de solicitudes para la exploración submarina en el Margen Ecuatorial, a unos 500 kilómetros de la desembocadura del río Amazonas, y las tareas comenzaron en octubre. En cuanto a la falla, ésta fue detectada a comienzos de semana con pérdidas de fluido en dos líneas auxiliares que conectan la sonda perforadora con un pozo a menos de 200 kilómetros de la costa

Se trata de un líquido especial que se usa para enfriar y lubricar los equipos; el mismo se filtró a través de los tubos que lo conducen desde la plataforma, en la superficie, hasta el fondo del mar. Según informó la empresa, el problema fue inmediatamente contenido y aislado. Asimismo, se está haciendo mantenimiento en el resto de las conexiones. 

Detienen una explotación petrolera por representar un riesgo para la Amazonía.
Detienen una explotación petrolera por representar un riesgo para la Amazonía.

En cuanto a la contaminación

En ese sentido, aseguran que el incidente no supone riesgos de seguridad y que las operaciones podrán ser retomadas a la brevedad. Por otro lado, garantizan que el fluido derramado cumple con los límites de toxicidad permitidos y que es biodegradable, por lo que no es peligroso para el ambiente o las personas. 

Estiman que las perforaciones exploratorias de la petrolera continuarán durante otros cinco meses, en los cuales evaluarán la factibilidad de la zona. Por su parte, el gobierno sostiene su apoyo a este proyecto, asegurando que los hidrocarburos son una fuente de ingreso elemental para financiar la transición energética.