La nueva misión de la NASA pasó a la historia de la exploración espacial: esta aventura rompió el récord de mayor distancia alcanzada por seres humanos con respecto a la Tierra.
La nave se posicionó en una órbita elíptica alrededor de nuestro planeta y luego en una órbita alta para llevar a cabo los chequeos iniciales del vehículo que constaron de maniobras manuales de proximidad para probar su comportamiento y validar los procedimientos de la operación con humanos a bordo.
Los detalles de la misión Artemis II
El 2 de abril se produjo uno de los primeros logros históricos del Artemis II, ya que el Orion encendió su motor principal para abandonar el entorno terrestre e iniciar el viaje hacia la Luna. Según la NASA, este hecho significó la primera vez -desde Apolo 17, en 1972– que seres humanos abandonan la órbita de la Tierra para sumergirse en el espacio.
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Con el paso de los días se llegó a uno de los puntos decisivos de la travesía, que fue el ingreso en la esfera de influencia lunar. Fue allí que la fuerza gravitacional del satélite pasó a ejercer más fuerza sobre la nave que la propia Tierra. De este modo, Artemis II superó la marca que había dejado el Apolo 13 en 1970 como la misión tripulada que más se alejó del planeta. Anteriormente, el récord era 400.170 km, una cifra desplazada por los 406.777 km que recorrió Orion.
Durante la travesía, los cuatro astronautas a bordo de la nave Orion sobrevolaron la cara oculta de la Luna -un tramo que los dejó sin señal de forma programada ya que el satélite natural bloqueó las ondas de la red-.
De este modo, el nuevo ensayo logró consolidarse como uno de los más completos de navegación, soporte de vida, energía, propulsión, control térmico, comunicaciones y trabajo científico en el espacio profundo.
El cierre de esta travesía espacial
En cuanto a los protagonistas de esta hazaña –Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen-, emprendieron la aventura el pasado 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, tras dos cancelaciones en febrero y marzo.

En estos momentos, los tripulantes se preparan para el reingreso a la Tierra, una de las acciones más peligrosas de esta travesía espacial. Esto se debe a que la cápsula tendrá que entrar en la atmósfera a más de 40.000 km/h, presentando temperaturas cercanas a los 2700 °C producto de la fricción.
Esta maniobra final no puede dar lugar a errores. Es en este descenso que la cápsula deberá frenar lo suficiente para habilitar el despliegue escalonado de 11 paracaídas, que reducirán la velocidad del vehículo hasta su amerizaje en el Pacífico.