Las decisiones personales que evitan más emisiones son tener menos hijos, no tener coche y no hacer vuelos largos en avión
La lucha contra el cambio climático se puede llevar a cabo desde muchos ángulos. Por una parte, las decisiones políticas y económicas de escala global -como el Acuerdo de París- pueden ayudar a reducir las emisiones de gases que provocan el incremento de las temperaturas. Además, las acciones y comportamientos personales de cada uno de los habitantes del planeta pueden contribuir también a hacer frente al cambio climático global.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Lund (Suecia) ha analizado diversos estudios publicados en los últimos años en los que se ofrecen cálculos sobre algunas acciones individuales que pueden tener efectos en la lucha contra al cambio climático.
La primera conclusión es que los gobiernos y las escuelas en los países desarrollados no dan suficiente importancia a las acciones personales que realmente supondrían un mayor beneficio en la acción climática. El estudio de los expertos suecos, en cambio, destacan la necesidad de dar a conocer los cálculos sobre algunas de estas medidas realmente efectivas.
Por orden de importancia, las cuatro acciones personales que más ayudarían a combatir el cambio climático, según este grupo de expertos, sería: Tener menos hijos (un hijo menos por familia), no tener coche, no viajar en avión (vuelos transatlánticos ) y tener una dieta vegetariana.
Descubrieron que hay cuatro acciones que podrían resultar en disminuciones sustanciales en la huella de carbono de un individuo: comer una dieta basada en vegetales, evitar viajes aéreos, vivir sin coche y tener familias más pequeñas.
Vivir sin coche, por ejemplo,evita la emisión anual de 2,4 toneladas de CO2 , mientras que comer una dieta basada en vegetales ahorra 0,8 toneladas de CO2 equivalente al año.
En total, en este estudio se mencionan siete acciones personales que supondrían -a escala global- reducciones anuales superiores a 0,8 toneladas de CO2 equivalentes al año. A las ya mencionadas se suman utilizar exclusivamente energía procedente de fuentes renovables, comprar y utilizar vehículos más eficientes, y dejar de utilizar incluso los vehículos eléctricos (porque se alimentan de electricidad parcialmente producida con tecnología contaminante).
Después de estas siete acciones de mayor impacto, el estudio indica otras cuatro acciones con efectos moderados en la lucha contra el cambio climático (entre 0,2 y 0,8 toneladas de CO2 equivalente al año): reemplazar el vehículo de gasolina o gasoil por un coche híbrido, lavar la ropa con agua fría, reciclar los residuos y lavar a mano.
Fuente: La Vanguardia