La Universidad de Valladolid, a través del Instituto de Procesos Sostenibles, y la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados se unieron en el proyecto BIOSHELL, cuyo fin es el diseño y la instalación de un biofiltro para la depuración de agua de acuicultura con relleno de material residual acuícola. El objetivo final es reducir el consumo de agua en este sector.

 

Estos sistemas de biofiltros de bajo costo son de especial interés en épocas en las que las necesidades de agua de la planta no se pueden ver satisfechas por problemas de suministro, lo que obliga a trabajar en recirculación, tratando para eso el agua de salida de manera eficiente. Los filtros biológicos se utilizan para eliminar el amoníaco y/o los nitratos producidos por el metabolismo de los peces, que en condiciones de circuito cerrado se acumularían hasta alcanzar concentraciones dañinas para la supervivencia de los individuos.

 

Fuente: Interempresas