El sistema climático global espera por la llegada del fenómeno meteorológico llamado “Súper El Niño”, que podría impactar sobre la estabilidad climática del planeta al llegar durante la segunda mitad de este año y a lo largo de 2027.
Distintos especialistas en todo el mundo -al igual que los informes del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo y de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA)– sugieren que la probabilidad de que se desarrolle este evento a escala global es elevada, y que su intensidad podría llevar a las temperaturas globales a valores nunca antes registrados.
Lo que indican las proyecciones del clima global
Según las proyecciones proporcionadas por el NOAA, existe un 62 % de probabilidad de que se desarrolle entre junio y agosto, con potencial para intensificarse hacia el final de la temporada de huracanes, en noviembre. Frente a este avance del “Súper El Niño” se encendieron las alarmas en sectores productivos, científicos y organismos de gestión del riesgo climático.
- Quizás te puede interesar: «La deforestación global puede ser impulsada por una nueva reforma europea».

Expertos de AccuWeather estiman un 15 % de probabilidades de que el episodio alcance la categoría de “intenso” en ese mismo período; sin embargo, el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas indica, en un informe publicado por The Washington Post, que “el sistema climático actual, afectado por la acumulación de gases de efecto invernadero, podría no lograr disipar el calor generado por el fenómeno, lo que incrementaría el impacto global”.
El impacto del “Súper El Niño” en la Argentina
Las proyecciones climáticas internacionales coinciden en que si el fenómeno logra desarrollarse, la Cuenca del Plata y las zonas agrícolas del centro-este y noreste argentino podrían registrar un aumento de las precipitaciones durante la primavera y el verano austral. Mientras tanto, las áreas que se encuentran bajo mayor atención incluyen a Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, el norte de Buenos Aires, la Mesopotamia y la región chaqueña.

El nombre de este fenómeno refiere a los episodios de “El Niño” que superan un umbral de intensidad definido por la temperatura en la región Niño 3.4 del Pacífico ecuatorial. Si la temperatura con respecto al promedio supera los +2 °C durante varios meses, se considera que el fenómeno entró a la categoría de mayor intensidad.
El último episodio de este fenómeno ocurrió entre 2015 y 2016, mientras que el registrado entre mayo de 2023 y marzo de 2024 casi logró entrar en esa categoría, pero no lo hizo por no mantenerse el tiempo suficiente.