En la última semana los chilenos han visto sus costas tapadas de carbón. No es la primera vez que aparece en la playa el combustible que alimenta a las termoeléctricas que están instaladas en la Bahía de Quintero. 

 

La contaminación en Quintero, Puchuncaví, Ventanas y zonas aledañas (región de Valparaíso) es moneda corriente desde 1954, cuando se instaló la Empresa Nacional del Petroleo (Enap) en la Bahía de Quintero.

El establecimiento de la empresa marcó un antecedente que abrió las puertas de la comuna de Puchuncaví para el ingreso de más de una decena de iniciativas industriales que sepultaron la vocación pesquera, agrícola y turística de este territorio. 

 

Hoy en esas costas hay 19 fábricas contaminantes, entre ellas, termoeléctricas a carbón. En la última semana, los habitantes del lugar denunciaron al menos tres varamientos del material contaminante en la costa de Quintero, de la empresa AES Gener, que lo desembarca en Puerto Ventanas. 

 

A su vez, el pasado 6 y 7 de julio aparecieron aves muertas cubiertas por un elemento oleoso en la Bahía de Quintero y Loncura. La ministra de Ambiente, Carolina Schmidt, dijo en conferencia de prensa que fue producto de un «derrame de petróleo» y se establecerán las «sanciones correspondientes» a la empresa que lo ocasionó.

 

Según Juan Suárez, un pescador de la localidad, desde marzo de 2018 las empresas están pagando a pescadores para que limpien la playa cuando hay derrames de petróleo.

 

Según explicó Suáres «Los pescadores que limpian la playa no van a hablar con los medios porque se les acaba el dinero. Ellos reciben mensualmente 735 dólares por recoger el carbón. Tienen una cláusula que dice que cada vez que haya vertimiento, ellos lo recogen en sacos, y ese carbón se recupera, no se pierde, se lo entregan a las empresas. Es un trabajo que hacen cinco, seis veces al mes».

 

En ese territorio viven cerca de 40.000 personas que en los últimos 60 años han sido testigos del deterioro del ambiente y su propia salud: sus casas están alrededor de fábricas e industrias contaminantes que, además, utilizan el puerto local para desembarcar sus materiales contaminantes, como carbón.

 

Fuente, Sputnik