Con el fin de llegar a los objetivos de la Agenda 2030 la Secretaría de Energía elaboró un documento denominado “Lineamientos para un Plan de Transición Energética al 2030”. El mismo se divide en seis objetivos que caracterizan una estructura productiva: inclusión, dinamismo, estabilidad, federalismo, soberanía y sostenibilidad.
Según lo publicado, el proceso implica un cambio estructural en los sistemas de abastecimiento y utilización de la energía para dejar atrás el paradigma fósil, que si bien fue facilitador de la expansión de las economías centrales en los últimos siglos, también es causante del deterioro ambiental.
Las autoridades de nuestro país plantean cumplir los compromisos internacionales mediante una descarbonización acorde a las capacidades tecnológicas y productivas, considerando las posibilidades macroeconómicas y el contexto social.