Las autoridades de Bangkok decidieron el cierre, de más de 400 escuelas de la capital tailandesa, azotada desde hace varias semanas por un episodio severo de contaminación atmosférica, una decisión sin precedentes en la historia de la ciudad.
Según el gobernador, cerca de cuatro distritos están particularmente afectados. Durante varios días, se desplegaron aviones activadores de lluvia artificial que derramaban productos químicos en las nubes para provocar chubascos. Pero ha llovido muy poco sobre la ciudad.
También se pusieron en marcha camiones y otros dispositivos de vaporización de agua, de eficacia controvertida.
Los niveles de partículas finas en suspensión superan los recomendados por la OMS. Además Greenpeace asegura que se trata del peor episodio de contaminación desde al menos un año.
Fuente, AFP.