El ejemplar fue encontrado a comienzos de abril en una zona rural. Desde ese entonces se especula que podría estar vinculado al tráfico ilegal de fauna, debido a que no es endémico de la región.

Ahora, desde la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial confirman que está siendo derivado a un centro de conservación en Corrientes, conocido como Conservación Aguará.

Para trasladarlo a este espacio, que cuenta con un plan de manejo de la especie, el animal debió haber recibido atención veterinaria y tuvo que responder favorablemente. 

En este lugar continuará con el tratamiento de cuarentena obligatoria. Allí también se evaluarán sus posibilidades de reinserción y liberación.

Respecto a los primeros análisis, descubrieron que el oso mostraba lesiones erosivas en las garras, raspones en algunas partes del cuerpo y delgadez. Sin embargo, no se le encontraron heridas internas.