Las autoridades del municipio de Buriticupu, al noreste del país carioca, declararon el estado de emergencia tras la aparición de dos enormes cráteres de varios metros de profundidad, los cuales surgieron en las últimas semanas. Explican que la región está siendo engullida por la tierra y que próximamente surgirán nuevos huecos.

El problema

Los expertos atribuyen estas formaciones, conocidas como “socavones”, a la infiltración de aguas pluviales en suelos permeables que aceleran los procesos de erosión. Lamentablemente, el problema se ha extendido y está poniendo en riesgo las zonas pobladas.

Medidas desesperadas

En ese sentido, la amenaza de deslizamientos hace peligrar la vida de unas 1.200 personas en más de 200 viviendas, sobre todo de aquellas que viven en barrios vulnerables. Es por eso que el decreto autoriza la movilización de todos los órganos municipales con el objetivo de emprender acciones de respuesta, evaluación, contención y rehabilitación de daños.

Por otro lado, otorga facultades a las autoridades para ingresar en edificaciones, utilizar la propiedad privada y expropiar bienes ubicados en zonas inseguras. Sin embargo, no se trata de una decisión inédita para el municipio. En marzo de 2023 se adoptó una medida similar cuando más de 800 vecinos se encontraban en peligro.

Respecto a los cráteres, éstos sólo representan el agravamiento de un problema que lleva más de 30 años en la localidad. El mismo es causado por las lluvias y las características arenosas del terreno; pero también por la mala planificación urbana y por la deforestación.