Las compañías de aviación enviaron varios mensajes a la Comisión Europea para llamar su atención sobre un punto que consideran crucial: sostienen que no se produce suficiente combustible sostenible para cumplir con los objetivos que exige la nueva regulación europea llamada RefuelEU. La misma establece que deberán cargar al menos un 2 % de éste durante 2025, llegar al 6 % para el año 2030, y alcanzar el 70 % en 2050.

El pedido de las aerolíneas europeas

En ese sentido, Luis Gallego, de International Airlines Group -empresa matriz de Iberia y British Airways-, sostuvo que los precios son muy elevados y que no hay suficiente combustible conocido como SAF, el cual se produce a partir de aceites usados y residuos agrícolas, materias primas sostenibles que liberan menos dióxido de carbono.

Por este motivo, desde la agrupación insisten en que la única opción es “postergar los objetivos negociados en la Unión Europea”, pero afirman que no quieren mover la fecha, sino que se ven obligados ante la falta de este insumo.

Gallego explicó que están “comprometidas con reducir las emisiones” pero que debe ser “un negocio accesible para todos” y explicó que el SAF es hasta cinco veces más costoso que el queroseno, además de ser insuficiente. Según un estudio realizado por la firma Boston Consulting, para 2030 faltará un 30 % de SAF respecto al volumen exigido por la legislación. 

La búsqueda de un acuerdo

Por su parte, el presidente de la compañía de aviación Lufthansa, Christian Spoher, declaró que es necesario encontrar una solución porque, a su criterio, las presiones elevadas a las que se ven sometidos en la Unión Europea favorecen a la competencia extracomunitaria, por lo que el dióxido de carbono se “deslocaliza”, pero no se evita que llegue a la atmósfera. Insistió en que el cielo, el clima y la industria son globales, por lo que se requiere una regulación global.