Casi mil millones de personas viven en zonas montañosas, y más de la mitad de la población del planeta depende de las montañas para abastecerse de agua, alimentos y energía renovable. Sin embargo, las montañas están amenazadas por el cambio climático, la degradación de los suelos, la sobreexplotación y los desastres naturales, con consecuencias potencialmente devastadoras y de largo alcance, tanto para las comunidades de montaña como para el resto del mundo. Las montañas son los primeros indicadores del cambio climático y, a medida que el globo terráqueo se calienta, los habitantes de las alturas — entre los más hambrientos y pobres del mundo — se enfrentan a más dificultades para sobrevivir.
El Día Internacional de las Montañas brinda la oportunidad de destacar cómo el clima, el hambre y la migración afectan a las tierras altas y de asegurar que el desarrollo sostenible de las montañas se integre en la Agenda 2030 y en la aplicación del Acuerdo de París.
Este año, el tema también está vinculado a la Reunión Global de la Alianza para las Montañas, que se celebrará del 11 al 13 de diciembre en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma (Italia). La reunión se enfocará en los retos y las oportunidades relacionados con el desarrollo sostenible de las montañas, y lanzará un Marco de Acción para apoyar acciones concretas y establecer políticas que fortalezcan la resiliencia de los pueblos y entornos de las montañas.
Fuente: ONU.