La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó ayer el llamamiento a la acción acordado a principios de junio por la Conferencia sobre los Océanos.

El documento expresa el compromiso de los Estados miembros de la ONU para revertir y detener el declive en la salud y productividad de esos ecosistemas, así como promover su protección y restauración.

También reconoce con gran alarma los daños causados por los seres humanos a estos recursos compartidos, así como el impacto adverso del cambio climático, que incluye el aumento de la temperatura en esas aguas, la acidificación, el incremento de los niveles del mar, las erosiones costeras y los eventos de clima extremo.

Visibiliza además, la contaminación de los océanos y la cantidad de plástico y basura que se encuentra en ellos, junto con la pérdida de las poblaciones de peces, algunas al punto de extinción.

El llamado a la acción reitera el compromiso de cumplimiento del punto 14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles 2030, referido a los océanos.

El presidente de la Asamblea General, Peter Thompson, destacó que la Conferencia sobre los Océanos ayudó a aumentar la conciencia global sobre los problemas que aquejan a los medio marinos y calificó este encuentro como un momento crucial para empezar a revertir el deterioro.

Fuente: ONU