El 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua y del 18 al 23 de este mismo mes se reune en Brasilia (Brasil) el Foro Mundial del Agua.
Dos acontecimientos de escala global en los que se impone la reflexión y la adopción de acuerdos para mejoras la gestión de un recurso vital para el mantenimiento de la calidad ambiental y el bienestar de las personas.
La primera jornada en la reunión de Brasilia ha servido para actualizar algunos de los datos más preocupantes en este ámbito: Una de cada nueve personas en todo el mundo, aproximadamente 840 millones de personas carece de acceso a agua potable y 2.300 millones de habitantes del planeta (1 de cada 3) no dispone de acceso a un inodoro.
Los representantes políticos, técnicos, empresariales y de entidades ambientalistas que participan en la octava edición del Foro Mundial del Agua, están invitados a la reflexión sobre el lema común del encuentro: ‘Compartiendo el agua’.
En el foro se buscarán soluciones de futuro a la seguridad hídrica para los próximos tres años. El primer Foro fue organizado por Marruecos en 1997 y este es primero que se celebra en América del Sur y también la primera vez en que los ciudadanos están invitados a participar a través de exposiciones, conferencias, talleres, espectáculos, programas de entrevistas relacionadas con el agua.
Según datos facilitados por la organización del Foro Mundial en 2025 la mitad de la población mundial vivirá en áreas con escasez de agua y subraya que las sequías, inundaciones y otras crisis relacionadas con el agua afectan ya a grandes urbes como Ciudad del Cabo (Sudáfrica) o Sao Paulo, donde su principal suministro de agua procede del embalse de Cantarería, se vio reducido a una capacidad del 5 por ciento, comparable con el suministro de un mes. Precisamente, Brasil es el país con la mayor fuente de agua dulce del mundo, ya que cuenta con el 12 por ciento de la oferta mundial.
El presidente del Consejo Mundial del Agua, Benedito Braga, ha asegurado que el agua es «esencialmente una cuestión política» que debe abordarse «a los niveles más altos de toma de decisiones».
«Tenemos una gran cantidad de conocimiento científico y de soluciones entre las que elegir, pero los responsables de las políticas deben priorizar el agua para que estas propuestas puedan ponerse en
práctica», ha explicado.
Fuente: Lavanguardia