Científicos de Berkeley han creado ‘alfombras’ de proteínas que pueden absorber y atrapar la contaminación química, tras descubrir una forma de mantener activas ciertas proteínas fuera de la célula.
A pesar de años de esfuerzos para estabilizar las proteínas fuera de sus entornos nativos, los científicos han logrado un progreso limitado en la combinación de proteínas con componentes sintéticos sin comprometer la actividad de la proteína.
El nuevo estudio muestra un camino hacia la explotación del poder de las proteínas fuera de la célula al demostrar una forma única de mantener las proteínas activas en entornos sintéticos.
Los materiales presentados en el estudio podrían permitir reacciones bioquímicas bajo demanda donde antes no eran factibles.
El problema con las proteínas es que son quisquillosas: si las quitas de sus entornos nativos, es probable que se desmoronen. Para funcionar correctamente, las proteínas deben plegarse en una estructura específica, a menudo con la ayuda de otras proteínas.
Para superar este desafío, el laboratorio de Xu analizó las tendencias en las secuencias de proteínas y las superficies para ver si podían desarrollar un polímero sintético que proporcionara todas las cosas que una proteína necesita para mantener su estructura y función.
Los científicos usaron la combinación RHP/OPH para fabricar esteras de fibra, sumergieron las esteras en un insecticida conocido y descubrieron que las esteras degradaron una cantidad del insecticida que pesaba aproximadamente una décima parte de la estera de fibra total en solo unos minutos.
Esto abre la puerta a la creación de esteras más grandes que podrían absorber sustancias químicas tóxicas en lugares como zonas de guerra.
«Nuestro estudio indicó que el enfoque debería ser aplicable a otras enzimas –destaca Xu–. Esto puede hacer posible tener un laboratorio de química portátil en diferentes materiales».
Fuente: Ecoticias