El 8 de marzo de 1908, unas 130 mujeres tomaron el edificio en el que trabajaban declarándose en huelga permanente. Exigían la reducción de la jornada laboral, un salario igual al de los hombres que ejercían las mismas actividades y la mejora de las condiciones laborales. El dueño del edificio mandó a cerrar las puertas para persuadir a las mujeres y lograr que depusieran las medidas y sobre todo, que abandonaran el inmueble. Al no lograr su cometido, el dueño de la fábrica habría provocado el incendio en el que fallecieron las trabajadoras. El incidente en la compañía Cotton de Nueva York dio origen al homenaje. En esta fecha recordamos el papel de la mujer en búsqueda de la igualdad y la lucha por sus derechos.
Este año, el Día Internacional de la Mujer llega justo después de que se iniciara un movimiento global sin precedentes por los derechos, la igualdad y la justicia de las mujeres. Dicho movimiento ha tomado la forma de marchas y campañas mundiales, incluidas las campañas #MeToo y #TimesUp en los Estados Unidos y campañas homólogas en otros países, sobre temas que van desde el acoso sexual y el feminicidio hasta la igualdad de remuneración y la representación política de las mujeres.
Haciéndose eco del tema prioritario del próximo 62ª período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, el Día Internacional de la Mujer también prestará atención a los derechos y el activismo de las mujeres rurales, que representan más de una cuarta parte de la población mundial y se están quedando atrás en cada medida de desarrollo.
La mujer tiene una función fundamental que desempeñar en la preservación de los recursos ambiantales y naturales, y en la promoción del desarrollo sostenible. Por ejemplo, la mujer aún tiene la principal responsabilidad en relación con la atención de las necesidades de la familia y, por consiguiente, constituye una fuerza importante en la determinación de las tendencias del consumo. En ese sentido, la mujer tiene un papel clave que desempeñar en la elaboración de modalidades de producción y consumo sostenibles y ecológicamente racionales.
Fuente: ONU