Los polacos respiran un aire con casi 30 veces más partículas cancerígenas que hace unos diez años.

La elevada contaminación atmosférica se ha convertido en un problema nacional en Polonia, donde el Ejecutivo ha afirmado que hará todo lo posible para reducir las emisiones, mientras las organizaciones ecologistas se quejan de que la economía del país sigue dependiendo del carbón.

«Creemos que el Gobierno no hace lo suficiente y, a pesar de que asegura que la lucha contra las emisiones es una de sus prioridades, no se decide a cambiar nuestro mix energético y mantiene las inversiones en el sector del carbón,uno de los combustibles más contaminantes»,  explicó a Efe la portavoz en Polonia del grupo ecologista WWF, Katarzyna Karpa-Swiderek.

En Polonia, respiran un aire con casi 30 veces más partículas cancerígenas que hace unos diez años y las autoridades son incapaces de poner freno a una situación que provoca que cada año 50.000 personas fallezcan de manera prematura en este país centroeuropeo por enfermedades relacionadas con la mala calidad del aire, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El Gobierno afirma que en nueve años se reducirán la emisiones de manera significativa, pero se trata de un periodo muy largo en el que se producirán muchas más muertes prematuras vinculadas con la contaminación, y gente que podría vivir más años fallecerá.

El Ejecutivo comunitario había llevado a Polonia ante el TJUE, al considerar que Varsovia no cumple los valores límites diarios y anuales aplicables a las concentraciones de PM10 y que no ha transpuesto correctamente lo dispuesto en la directiva relativa a los planes de calidad del aire.

Esas partículas están compuestas por una mezcla de sustancias orgánicas e inorgánicas que se encuentran en el aire y pueden contener sustancias tóxicas tales como hidrocarburos aromáticos policíclicos, metales pesados, dioxina y furano.

Como respuesta, el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, aseguró que la lucha contra la elevada contaminación atmosférica pasará a ser una prioridad para su gabinete.

La OMS ubica 33 de las 50 ciudades más contaminadas de Europa en Polonia, en su mayoría en las zonas mineras de Silesia, aunque la polución se llega a notar incluso en parajes boscosos de las montañas polacas, al sur del país, o en el norte, a orillas del Báltico.

Fuente: Abc sociedad