El Gobierno Nacional avanza por la licitación internacional para el dragado, el balizamiento y la administración logística del río Paraná -el afluente más extenso del país- con el fin de crear una autopista fluvial para grandes buques de ultramar, capaces de transportar hasta 80.000 toneladas de carga. Esta concesión se extendería por 25 años.
El impacto del proyecto
Frente a este escenario, distintos especialistas se pronunciaron en contra del proyecto y advierten que podría resultar en un daño irreparable a la fuente de agua potable más grande del territorio, la cual abastece a 14 millones de personas.
- Quizás te puede interesar: «El crimen organizado ataca la Amazonía».
En diálogo con el medio El Salto, Enrique Viale, presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (AAdeAA), señaló que: “El Paraná es una columna vertebral que da vida y trabajo a las ciudades más grandes del país. Hay una relación inmaterial con el río, es fruto de canciones, poemas y de nuestra cultura”.

Entre los puntos más polémicos, plantean su dragado para así aumentar la profundidad del cauce de 10 a 13 metros. En ese sentido, insisten en que el avance del proyecto es una amenaza para los humedales al remover millones de metros cúbicos de sedimentos del fondo del río.
La importancia del río Paraná
Además, la legislación incumpliría con normativas como el Acuerdo de Escazú, que garantiza acceso a la información y participación ciudadana en asuntos ambientales. En relación a ello, advierten que en contexto de crisis climáticas cada vez más intensas, el río funciona como un organismo vital para dar respuesta y contención.