Esta semana la capital de Indonesia hizo pública una nueva normativa que impide el sacrificio y venta de mascotas, como perros y gatos, con fines alimentarios, al igual que otros animales transmisores de rabia, cuyo consumo -aunque no es popular- aún sigue siendo común para algunos pobladores.

Cabe destacar que en otras zonas del archipiélago este tipo de carne es legal entre grupos no mulsumanes -quienes la consideran impura, al igual que la de cerdo-. De hecho, el mercado de Tomohon es mundialmente conocido por la venta de especies exóticas para elaborar comidas.

Los perros y gatos ya no serán para el consumo humano en Yakarta
Los perros y gatos ya no serán para el consumo humano en Yakarta

Un cambio problemático

El texto recientemente firmado prevé un período transitorio de 6 meses antes de la aplicación definitiva, la cual está causando controversia entre los pobladores. Algunas comunidades están convencidas de que la ingesta de canes aumenta el número de plaquetas y previene el dengue, entre otras enfermedades. En esta línea, descreen que la prohibición elimine su comercialización, por el contrario, consideran que atraerá a grupos ilegales.

En favor de los perros y gatos

Esta medida tiene como fin garantizar y mejorar la salud pública de los residentes, e incluye productos y subproductos tanto crudos como cocidos. Según la organización Dog Meat Free, esta nueva visión del Gobierno sienta un precedente importante para la región. Sin embargo, el grupo ambientalista asegura que “la lucha no ha terminado” y que el consumo de estos animales se extiende entre el 7 % de la población indonesia.

En otros países ya se han tomado medidas similares, tal es el caso de Corea del Sur, que decidió ilegalizar esta práctica, incluida la cría y venta de perros y gatos como alimento, a partir de 2027. Lamentablemente, sigue vigente en China, Vietnam, Filipinas y otras naciones asiáticas.