Con un código abierto y de bajo costo, nació una embarcación autónoma, conocida como VAS, que tiene la capacidad de reconocer el estado del agua. La misma puede ser implementada en estanques, lagos, ríos y mares.
Se trata de una colaboración realizada por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional del Sur en Bahía Blanca, junto con el Instituto Argentino de Oceanografía del Conicet.
- Quizás te pueda interesar: “CONICET NOA Sur obtuvo un importante financiamiento para contribuir a la mejora del aire en Tucumán”.
¿Cómo es la creación del Conicet?
La embarcación es tipo catamarán elaborada con fibra de vidrio de 1,03 metros de largo, 0,3 de alto y 0,35 de ancho (algo pequeña). El dispositivo pesa tan solo 9 kilos y cuenta con baterías de litio que le proveen unas 6 horas de autonomía. Para lograr crear la embarcación hubo que hacer una inversión de casi 2 mil dólares.
VAS fue diseñado por el Conicet con el objetivo de poder instalar distintos sensores que faciliten la medición de diferentes características de los cuerpos de agua en varios puntos del país. Para lograrlo el vehículo cuenta con sensores de temperatura, de turbiedad, de clorofila y de hidrocarburos, además cuenta con un sonar que puede medir la profundidad del agua y su estado en cada tramo.

¿Cómo funciona?
Como habrás notado, no se trata de una embarcación que pueda trasladar personas, de hecho, es automática y se guía por GPS, ¡ni tripulante necesita!
Desde el Conicet explican que para operarlo se requiere un control a distancia parecido a un Joystick de videojuegos, el mismo tiene un radio de control de 2 kilómetros. Para distancias más grandes incluye un programa de software similar al que usan los drones.
En este contexto, sus creadores también diseñaron una aplicación para telefonía móvil y para tabletas que permite ver en tiempo real la ubicación del vehículo y qué tareas se encuentra realizando.