Según un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, los costos ambientales, sanitarios y sociales de este sistema productivo ascienden a 10 mil millones de dólares al año. Esta cifra es casi el 10 % del PBI mundial.

El informe “El estado de la agricultura y la alimentación 2023” analizó los datos de 154 países, entre los que se encuentra Argentina, y encontró que más del 70 % de los costos ocultos corresponde a patrones alimentarios poco saludables, lo que conlleva pérdidas de productividad laboral debido al desarrollo de enfermedades crónicas en las personas.

A nivel mundial, esta caída en la productividad equivale al 7 % del producto bruto interno, aunque la FAO advierte que el problema puede ser mayor que lo que se estima, debido a los datos limitados de los que se dispone.

A raíz de los datos obtenidos y volcados en su informe, la FAO llamó a los gobiernos y al sector privado a realizar una verdadera contabilidad de costos para transformar la producción de los sistemas agroalimentarios y abordar el cambio climático, el hambre mundial, la pobreza y la desigualdad.