Se trata de un cachorro de entre dos y tres meses que fue encontrado por trabajadores rurales en la localidad de Sintra. Debido a que se trata de un espécimen salvaje, tuvo que intervenir la Policía Ambiental.

Para su evaluación, el animal fue derivado al proyecto Carayá de La Cumbre y deberá mantener una cuarentena protocolar y obligatoria hasta que se disponga si puede ser reinsertado en su hábitat.

El estado de conservación de esta especie en la provincia es de “vulnerable”, por lo que enfrenta un riesgo alto de extinción. Esto se debe principalmente a la pérdida de los ecosistemas donde vive, la tenencia ilegal y la comercialización de fauna (también ilegal).

Aclaran que la madre de la cría se debió haber asustado y que por eso no regresó por ella. Muy probablemente tenga relación con la maquinaria del campo y sus ruidos.