Los niveles más elevados se registraron en Entre Ríos y, según el Instituto Nacional del Agua (INA), la tendencia permanecerá durante las próximas semanas.

Explican que este ascenso se corresponde con el incremento del derrame de la represa Yacyretá, que está siendo superior al de los últimos tres años.

Estamos hablando de una mejoría en los caudales que beneficiará las perspectivas climatológicas luego de la bajante más larga de la historia que sorprendió por su magnitud y persistencia. Sin embargo, insisten en que esto no implica necesariamente un retorno a la normalidad.

Cabe destacar que la escasez de agua estuvo presente junto con una sequía histórica que superó los registros de los últimos 60 años.