Especialistas señalaron que los efectos del cambio climático en la Argentina exacerban extremos climatológicos como las olas de calor, las cuales se «duplicaron o cuadruplicaron con respecto a la cantidad que hemos tenido en años anteriores», ya que son «cada vez más recurrentes, intensas y afectan a más personas».

La última ola de calor que afectó a casi la totalidad del país entre el 2 y el 14 de febrero dejó récords de temperaturas en 27 aglomerados urbanos, entre las cuales la ciudad de Buenos Aires registró el evento de máximas agobiantes más largo durante ocho días con 38,1º, según indicó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Desde el organismo, sostienen que «este verano se está comportando de manera extremadamente cálida en Argentina, algo que no es novedad porque las temperaturas van en aumento».

En tanto, remarcan un estudio publicado por la World Weather Attribution (WWA) el 21 de diciembre pasado, que demostró que la ola de calor «con las magnitudes que tuvimos en el comienzo de la primavera, denominada ola de calor temprana, fue un 60% más probable debido al cambio climático y fue un grado y medio más alta de lo que tendría que haber sido sin cambio climático».