Profesionales del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) elaboraron la primera base de datos integrada de 243 ciudades del país con más de 20.000 habitantes.
Uno de los principales aportes de este trabajo es la integración de datos, antes dispersos o incompletos en un mapa que permite dar cuenta de cuáles son las fuentes del agua, su tratamiento (si lo hay) y el destino de los efluentes.
De la población relevada, el 31% depende de ríos transfronterizos exclusivamente mientras que otro 14 % de manera parcial, por lo que un 45% del agua que reciben estos domicilios urbanos tienen su fuente fuera del país.
Según los autores del estudio, esta situación tiene varias implicancias ya que “El territorio que es responsable de la ‘producción’ de esa agua y de su calidad no está en nuestra jurisdicción, tampoco las obras hidráulicas”.
Advierten que esos grandes ríos que cruzan distintos países “encadenan múltiples ciudades que toman y vierten agua, lo cual genera un potencial riesgo que hay que observar con atención”.