Trabajadores de salud de hospitales porteños denunciaron esta semana la suspensión de más de 20 cirugías diarias debido a las altas temperaturas dentro de los quirófanos por la falta de mantenimiento de los aires acondicionados, y anunciaron que, de no tener respuesta del Gobierno de la Ciudad, se movilizarán en los próximos días.

Sostienen que la administración porteña «no hace nada» y que se repiten los problemas.

Dentro de un quirófano puede haber hasta cinco pacientes, a los cuales se le suman anestesistas, enfermeras, instrumentistas y médicos, por lo que la cantidad de personas dentro de las salas y las altas temperaturas de diciembre, enero y febrero hicieron imposible llevar a cabo el trabajo normalmente y sin riesgos.

Los sindicalistas explicaron que el aire necesario para refrigerar un quirófano no es igual a un aire acondicionado doméstico: está diseñado para no transportar bacterias dentro de la sala de operaciones.

Agregan que estos aparatos deben ser cambiados, no arreglados, ya que han sobrepasado su vida útil; y denunciaron además que es la misma empresa la que siempre acude a revisarlos, pero que no los logra reparar y se continúa en las mismas condiciones.