Este día se celebra desde 2017 cada 3 de febrero. Esta iniciativa surgió en Francia de la mano de la asociación Low Carbon, especializada en promover acciones de sensibilización ambiental y ecológica para reducir el impacto del carbono en nuestra vida.

Las pajillas plásticas son fácilmente reemplazables por otros materiales, como el metal o el papel. Esto evitaría muchos problemas:

Sin embargo, la erradicación de su uso debe ser sólo el puntapié para empezar a dejar de lado otros elementos del mismo material que son igualmente contaminantes, como los vasos de un solo uso y los múltiples empaques que innecesariamente usan las cadenas de comida rápida.

No sigamos convirtiendo a los mares en vertederos de plástico.