En las últimas semanas, los científicos del clima han monitoreado una ola de calor anormal en el Ártico canadiense, las sequías alrededor de Harare y Chennai, y los incendios forestales en el sur de Francia o España. Con estos datos la Cruz Roja Internacional realizó un informe donde afirma que el mes de julio constituye una expresión de una emergencia mundial real, ante la que los gobiernos tienen que tomar acciones que mitiguen el sufrimiento de millones de personas.

 

Esa Guía, de 96 páginas, está diseñada para ayudar a los alcaldes de las ciudades y otras localidades europeas a prepararse para frecuentes olas de calor en los veranos boreal y austral. Según el informe, unos 5.000 millones de personas viven en regiones donde el calor extremo se puede predecir días o semanas antes. Esto les da a los funcionarios y directores ejecutivos  el tiempo suficiente para reducir el daño de un hecho inminente.

 

Fuente, IPS