Una comunidad aborigen logró impedir por vía jurídica que 180.000 hectáreas de la selva, que hace parte de su territorio ancestral, fuera concesionada por parte del gobierno para la perforación y explotación de crudo. Una victoria para los integrantes de la comunidad indígena Waorani.
De esta forma, quedó ratificada la sentencia de primera instancia en el marco del proceso que instauró este pueblo aborigen en contra del gobierno ecuatoriano frente a la posibilidad de otorgar permisos para el ingreso de empresas petroleras a esa región, posibilitando la perforación y explotación de crudo en el denominado bloque 22.
Fuente, Semana sostenible