En la Argentina, alrededor de un 40 % del territorio está afectado por procesos de erosión hídrica y eólica. Esa cifra se ha duplicado en un período de 50 años. En el INTA Paraná, Entre Ríos, analizaron, durante cinco años, alternativas de manejo con enmiendas orgánicas e inorgánicas que permitan revertir el daño en la estructura de los suelos que se encuentran bajo producción agrícola.

 

Aseguraron que mediante la aplicación de la conocida “cama de pollo” –compuesta por restos de cáscara de arroz, aserrín o virutas de pino o eucaliptus, restos de alimento, plumas y deyecciones de aves– y de sulfato de calcio, principal componente del yeso, es posible, a corto plazo, remediar la estructura del suelo afectado por el uso agrícola continuo bajo siembra directa.

 

Fuente, INTA informa