La utilización de las tecnologías digitales ya superó hasta a la industria de la aviación en cuanto a la producción de dióxido de carbono (CO2). Mientras el porcentaje de la aeronavegación en el total global de las emisiones está, según estimaciones, en cerca del 2,5 por ciento -con tendencia al alza-, la transmisión de datos en todo el mundo y su infraestructura son responsables de casi el 4 por ciento de todas las emisiones de CO2.
Eso constata el laboratorio de ideas ‘The Shift Project’ en un reciente estudio. Esa ONG investiga posibles estrategias para lograr una economía basada en energías renovables. En ese cálculo estimativo se incluyeron los costos de energía para la infraestructura informática, así como la energía utilizada para la transmisión de datos. Esta última consume más electricidad que la producción de todos los aparatos y tecnología juntos.
Fuente, Semana sostenible