El auge mundial del gas natural está amenazando los esfuerzos para detener el cambio climático, y Canadá juega un papel importante en la ecuación, informaron los medios canadienses.
Según las proyecciones del informe de vigilancia energética de combustibles fósiles, ‘Global Energy Monitor’, el desarrollo de gas natural licuado aumentará el suministro a 806 millones de toneladas por encima de los niveles actuales para 2030, gracias, en gran parte, al auge del fracking en América del Norte.
Canadá contribuirá con un 35% a ese aumento en el gas natural, superado solo por los Estados Unidos con un 39%.
Pero para mantener el calentamiento global por debajo de 1.5° C, un objetivo establecido en el Acuerdo de París y firmado por todos los países, excepto por EEUU, el uso de gas natural debe reducirse en un 15% para 2030 y un 43% para 2050.
Es una creencia común que el gas natural, que emite solo la mitad de los gases de efecto invernadero como carbón sucio, es una alternativa más verde. Pero el gas metano se escapa durante la extracción de gas natural y el metano es mucho peor que el dióxido de carbono del carbón, con un efecto de calentamiento 30 veces mayor.
Fuente, TRT