Total anunció que había comenzado a producir biocombustible en una refinería en el sur de Francia, un proyecto que ha provocado protestas de ambientalistas y agricultores. La refinería en La Mède, cerca de Marsella, es una de las biorrefinerías más grandes de Europa.
Situada a orillas del estanque de Berre, la planta tiene una capacidad de producción anual de 500.000 toneladas de biodiésel, entre las que se incluye el combustible biojet para la industria aeronáutica, según informó el miércoles el gigante del petróleo y el gas.
Las asociaciones ambientales, que presentaron un recurso ante tribunales administrativos contra la apertura de esta planta, acusan a esta biorrefinería, que tratará aceite de palma importado, de contribuir a la deforestación en el sureste de Asia.
Los agricultores se han levantado también contra este proyecto. En junio de 2018 bloquearon el sitio para protestar contra la importación de materias primas, en particular semillas oleaginosas asiáticas, en detrimento de la colza producida en Francia.
En respuesta, Total se ha comprometido a utilizar «al menos 50.000 toneladas de colza francesa».
Fuente, AFP