Se trata de un aumento del  60% durante ese mes en comparación con el mismo del año pasado, según datos del Instituto de Investigaciones Espaciales (Inpe), un órgano estatal. Estamos hablando de la pérdida de 762 kilómetros cuadrados de selva, lo que supone el peor registro para este mes desde 2016.

 

Los datos van en la dirección contraria a los compromisos asumidos por Brasil en el Acuerdo de París contra el calentamiento global. En el documento, el país se comprometió a acabar con la deforestación ilegal en la Amazonía antes de 2030.

 

Fuente, Sputnik