El INTA confirmó que el exceso hídrico es el más prolongado en el tiempo y en superficie. Se encuentran suelos saturados de agua, nutrientes lavados y vida microbiana eliminada. Estos efectos fueron causados por más de tres meses de lluvias por encima de lo normal que afectan a 2,2 millones de hectáreas en Chaco. A partir de un exhaustivo análisis de imágenes satelitales se determinó que esta inundación es las más grave de los últimos años.
Destacaron que las lluvias impactan directamente en los numerosos sistemas productivos agrícolas, ganaderos y mixtos que reemplazaron el paisaje natural de la región. Desde el INTA señalaron la importancia de actuar ante esta situación, y aclararon que a pesar de la ayuda de la provincia y la Nación, mediante la emergencia agropecuaria, será complicado fertilizar por falta de recursos.
Fuente, Agrofy