Las lluvias torrenciales de los últimos días anegaron varios municipios y ciudades de la provincia de Bengkulu en el suroeste de la isla indonesia, lo que provocó más de 30 muertes, 13 desaparecidos y más de 12.000 desplazados a causa de las inundaciones. A pesar de que el agua comenzó a retroceder, muchas zonas permanecen sin electricidad y la gran extensión afectada dificulta la distribución de alimentos y materiales de auxilio.
Las lluvias torrenciales provocaron corrimientos de tierra e inundaciones que también causaron daños en 184 casas, 7 centros educativos y en infraestructuras, incluidos decenas de carreteras y puentes, según indicó el portavoz de la agencia de gestión de desastres (BNPB). Dicha agencia entregó unos 15,8 millones de dólares a la administración provincial para las labores de asistencia a los afectados.
Fuente, EFEverde