Un equipo científico avanza en las pruebas para lograr propagar, con rapidez, una mutación letal en este insecto que acabaría con la malaria al terminar con todos los ejemplares de su propia especie. La idea es que, una vez demostrado la seguridad y efectividad del experimento, puedan ser puestos en libertad en aldeas africanas plagadas de de la enfermedad.
Sin embargo, activistas explican que existe una profunda preocupación por los posibles efectos «devastadores» que esta «tecnología experimental» tendría en el ambiente. Además denuncian esta acción por utilizar al continente como si fuese un laboratorio.
Fuente, RT