La Secretaría de Energía sacaría a consulta pública en menos de dos semanas dos borradores para licitar, por un lado, la construcción de un nuevo gasoducto que parta desde Neuquén (o la ampliación de los ductos ya existentes) para transportar el gas de Vaca Muerta; y, por otra parte, para pagar más el gas en invierno en pos de sustituir importaciones que para 2019 se calculan en al menos 600 millones de dólares.

 

El boom de producción en la Cuenca Neuquina, gracias a los precios estímulo para proyectos de shale gas en Vaca Muerta, saturó los caños, que ya están al límite de su capacidad. Sostienen que es ineludible tender nuevos gasoductos.

 

Fuente: El Cronista