Según un nuevo informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente sobre la evaluación de las aguas, los Estados miembros realizaron  notables esfuerzos para mejorar la calidad de este líquido mediante el tratamiento de las aguas residuales y la reducción de la escorrentía de contaminantes de las tierras de cultivo. También se adoptaron medidas para facilitar el paso de las migraciones de peces a través de las barreras existentes y restaurar los ecosistemas acuáticos degradados.

 

Si bien las masas de agua subterránea de Europa gozan de buena salud en la mayoría de los casos, solo el 40% de los lagos, ríos, estuarios y aguas costeras vigilados alcanzaron el estado ecológico mínimo “bueno” o “muy bueno” fijado en la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea durante el período de seguimiento 2010-2015, según el informe.

 

Fuente, Ambientum