Según un estudio de la Comisión Europea, en 2030, la mitad de las cuencas de los ríos europeos podrían sufrir escasez de agua. En ese sentido, los eurodiputados votaron una propuesta sobre la reutilización del agua para proteger los suministros europeos de agua dulce.

Las nuevas reglas tienen como objetivo promover el uso de aguas residuales tratadas para el riego agrícola, que representa aproximadamente la mitad del agua que se usa anualmente en la Unión Europea. Esto podría ayudar a reducir el estrés hídrico en un 5 % anual.

Fuente: RETEMA