El impacto de la transición hacia una economía baja en carbono sobre el empleo, a consecuencia de cumplir los objetivos marcados en el Acuerdo del Clima de París, será positivo para el mundo, aunque los países más beneficiados en materia de empleo serán Bélgica, España y Alemania, en este orden, donde se superarán en un 0,9 por ciento las previsiones. Si bien se perderán empleos en la industria de la extracción y procesado de combustibles fósiles, aumentará el número de trabajos en la construcción y fabricación de equipamientos de energías renovables y de eficiencia energética, junto con las industrias de suministro asociadas.

 

Fuente, EuropaPress.