Las islas rusas de Novaya Zemlya declararon el estado de emergencia por la «invasión» inesperada de docenas de osos polares. Estos animales, considerados en peligro de extinción, se acercan a los territorios habitados por personas huyendo de los efectos del calentamiento global. En Rusia está prohibido cazarlos, por lo que se están utilizando métodos para tratar de asustarlos aunque, en caso de fallar, los funcionarios advierten que quizás tengan que tomar medidas drásticas.
Fuente: Semana Sostenible